Calidad del agua de riego: cómo evaluarla y mejorarla para una agricultura más productiva

Importancia de la calidad del agua en la agricultura

La calidad del agua de riego juega un papel importante para el rendimiento agrícola. Además de hidratar, participa en la absorción de nutrientes, el transporte interno y la regulación fisiológica. Cuando el agua es adecuada, los cultivos aprovechan mejor los fertilizantes y desarrollan raíces más eficientes. También influye en el suelo: niveles altos de sales o contaminantes pueden alterar su estructura, afectar la microbiota benéfica y reducir la fertilidad. 

También, impacta los sistemas de riego, donde partículas o minerales generan taponamientos y disminuyen la uniformidad. Por ello, es esencial monitorear parámetros clave y prevenir problemas en el campo.

Parámetros que determinan la calidad del agua de riego

pH

El pH influye en la disponibilidad de nutrientes. Un pH fuera de rango puede provocar deficiencias o toxicidades, incluso cuando los fertilizantes están bien aplicados.

Salinidad

La salinidad elevada dificulta la absorción de agua y puede causar estrés osmótico. Evaluar la conductividad eléctrica (CE) es esencial para saber si el agua representa riesgo para los cultivos.

Sólidos disueltos

Los sólidos disueltos totales (TDS) incluyen sales, minerales y compuestos que afectan tanto a las plantas como a los sistemas de riego. A niveles altos, provocan acumulación y deterioro del suelo.

Presencia de microorganismos

Bacterias, hongos y virus pueden propagarse a través del agua.

En Agrofacto, contamos con una amplia experiencia en soluciones para cultivos para ayudarte a identificar riesgos y aplicar tratamientos efectivos.